Se alimenta del viento y del agua, de la salina de las olas y de la lejanía del horizonte.
Como el Albatro anhela anidar en isla remota.
Y como el Albatro, se lanza a dejar el nido para crear el suyo propio.
Yo quedo aquí, en el mío, consciente de que mi tarea casi ha concluído.
Sin embargo… me siento tan sola y tan triste…
5 comentarios:
¿Es tuyo lo escrito? Está muy bien.
El alma humana quiere el infinito, nunca se conforma con nada, ni cuando parece que lo tiene todo hecho.
Bss!
Josemi.
Es mío José, escapado ayer de mis entrañas en unos momentos en los que sentía como la vida (esa misma que yo creé), se escapa para seguir el ritmo de la vida.
Besos
Hay una frase que dice: "Al final todo está bien. Si no está bien, no es el final."
A veces damos por terminado un camino, cuando en realidad solo estamos haciendo un alto.
A pesar de su soledad, el albatros me hace pensar en la libertad...
qué bien volar tan alto!!!
bss
Volar para comenzar el ciclo... el chiste es volar que lo demas estará bien... saludos
Publicar un comentario